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El Prado va contigo: El Tesoro del Delfín

El Prado va contigo: El Tesoro del Delfín

En los tiempos difíciles que vivimos, estar lejos del Museo del Prado quizá no sea el mayor de nuestros problemas y sin embargo es sin duda un contratiempo para quienes disfrutan con la contemplación o el estudio de sus obras. Pero no poder visitar físicamente el Prado ya no es un impedimento para conocer y disfrutar algunos de sus contenidos. Las apps del Prado son una herramienta ideal para superar la nostalgia, un método único para acceder a sus colecciones en cualquier momento y lugar y, en cierta manera, llevar siempre sus obras con nosotros. La que hoy nos ocupa es una app dedicada a una de las colecciones más exquisitas del Prado, quizá menos conocida que el resto por no tratarse de pinturas o esculturas: las deslumbrantes piezas decorativas del Tesoro del Delfín.

Si en el verano de 2018 el Museo del Prado presentaba su nuevo espacio expositivo dedicado al Tesoro, una espectacular vitrina curva de 40 metros de longitud, dos años después nos sorprendemos con una exposición (temporalmente inaccesible pero prorrogada hasta enero de 2021) de los estuches diseñados para proteger esas delicadas piezas. El enorme esfuerzo y la exquisita preparación que debió de requerir el diseño y la selección de materiales de cada uno de estos estuches nos permite imaginar la importancia y el excepcional valor que desde su creación se otorgó a las piezas que guardaban, apreciadas a veces por encima de otras obras de arte como pinturas o esculturas.

Sala Tesoro

Único en España, el Tesoro del Delfín es uno de los escasos conjuntos históricos asociados a las grandes dinastías que aún existen en Europa. Descrito por Leticia Azcue, Jefe de Conservación de Escultura y Artes Decorativas del Museo Nacional del Prado, como “un conjunto excepcional de piezas únicas”, fueron objetos “mucho más valiosos que cuadros de Tiziano en su época”. Se compone de vasos realizados en cristal de roca (un mineral que se encuentra en la naturaleza, a diferencia del vidrio, elaborado por la mano del hombre) o en las llamadas “piedras duras” (ágatas, lapislázulis, jaspes, jades, etc.), enriquecidos en su mayoría por guarniciones de oro y plata, a las que se añaden diamantes, rubíes, esmeraldas, perlas y otras gemas. Cuenta con piezas antiguas, grecorromanas o medievales, si bien predominan las obras ejecutadas durante los siglos XVI y XVII por artistas del Ducado de Milán, Florencia, París, Praga e incluso de talleres de China, Japón, la India o el Imperio Otomano.

Sileno de oro

La historia del Tesoro como conjunto comienza con Luis de Francia, el Gran Delfín (1661-1711), quien, siguiendo la tradición coleccionista de su padre Luis XIV (1638-1715), reunió a lo largo de su vida esta importante colección. Algunas de las piezas habían estado en poder de destacados personajes, como el rey Carlos V de Francia (1338-1380), el emperador Carlos V (1500-1558) o la reina de la Navarra francesa Juana III (1528-1572). En 1711, muerto el Gran Delfín, el conjunto lo heredó Felipe V (1683-1746), primer rey de la rama de Borbón española.


Pero el Tesoro que hoy contemplamos es, en palabras de la especialista Leticia Arbeteta en la guía que publicó el Museo con motivo de la reubicación de la colección, “solo una sombra de lo que fue”. Y es que su historia es digna de una novela de aventuras: enviado desde París en 1715, en 1724 Felipe V lo hizo trasladar al nuevo palacio de La Granja de San Ildefonso. En 1776 regresó a Madrid cuando Carlos III decidió cederlo al recién inaugurado Gabinete de Historia Natural, donde se exhibió como rareza mineralógica. Los vasos fueron robados en 1813, durante el saqueo de la capital por las tropas napoleónicas, y regresaron a Madrid en 1815 con importantes deterioros y once piezas extraviadas. En 1839, la reina gobernadora, en nombre de su hija Isabel II, lo cedió al Museo del Prado, donde desde 1867 se instaló en su espacio expositivo más importante, la Galería Central. En 1918 se detectó que varias piezas habían desaparecido y numerosas guarniciones habían sido arrancadas como consecuencia de un robo interno sistemático. El Tesoro fue evacuado a Suiza en 1937, durante la Guerra Civil, junto a las grandes obras maestras del Museo, a donde regresó en 1939.

Cristal detalle

Casi todos los talleres que realizaron estas asombrosas piezas estaban vinculados a familias que guardaban celosamente el secreto de sus técnicas. Producto del ejercicio intelectual de sus artífices, determinados vasos reflejan ideas religiosas, filosóficas, políticas o incluso esotéricas. Algunos incorporan enigmas, mientras que otros estaban pensados para que, al usarlos, revelaran aspectos que les daban nuevo sentido.

Detalle bandeja

Aunque por un tiempo no podremos visitar la espectacular sala del Tesoro ni la exposición de sus estuches, afortunadamente sí podemos en la distancia disfrutar de sus contenidos. La aplicación oficial del Museo del Prado “El Tesoro del Delfín”, realizada desde el año 2018 con el apoyo de Samsung como colaborador tecnológico del Museo, es una magnífica herramienta para conocer estas piezas hasta el más mínimo detalle. Disponible tanto para smartphones como para tablets, es compatible con dispositivos Android e IOS de forma gratuita, y con acceso a todo el contenido a un precio de 2,99€, aunque, de manera exclusiva hasta el 10 de agosto, los usuarios de dispositivos Samsung con modelos compatibles con la aplicación podrán conseguirla completa de forma gratuita. Cada obra va acompañada de su ficha técnica, curiosidades y la reproducción de su estuche, si se conserva. Además, las piezas pueden ser ampliadas y visualizadas 360º deslizando los dedos sobre la pantalla del dispositivo, lo que supone una experiencia única.

Se trata de la primera aplicación en el mundo dedicada a una colección de piezas de arte decorativas, un hito no solo para el Prado y sus seguidores sino también en lo que se refiere al mundo de la tecnología aplicada a las colecciones artísticas. Samsung desarrolló este proyecto durante más de dos años a través de un equipo de sesenta profesionales que ha realizado más de once mil fotografías tratadas digitalmente y veintisiete reconstrucciones de piezas desaparecidas que permiten disfrutar de imágenes 360º y hacer zoom en alta resolución de cada obra.

Captura de pantalla 1

Captura pantalla 2

También está disponible en Tienda Prado la guía El Tesoro del Delfín, a cargo de las mencionadas Leticia Arbeteta y Leticia Azcue, las mayores especialistas que hay en el Tesoro. En sus 112 páginas, esta guía ilustrada con fotografías y detalles de la máxima fidelidad a las obras originales es un estudio completo en torno al Tesoro, su historia, materiales, etc. Además, incluye un glosario de términos y un capítulo dedicado a las marcas de los plateros y fermiers realizadas en París durante el último cuarto del siglo XVII.

Guía esp

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